El estilo de vida actual, especialmente en trabajos de oficina o frente al ordenador, ha incrementado el tiempo que pasamos sentados. Aunque pueda parecer inofensivo, este hábito tiene un impacto directo en la circulación venosa.
Cuando permanecemos sentados durante largos periodos, los músculos de las piernas permanecen inactivos. Esto reduce el efecto de “bomba muscular”, fundamental para impulsar la sangre de regreso al corazón.
Como consecuencia, pueden aparecer síntomas como:
- Sensación de piernas pesadas
- Hinchazón en tobillos
- Hormigueo
- Aparición de arañitas vasculares
A largo plazo, este tipo de hábitos puede favorecer el desarrollo de insuficiencia venosa.
Para mejorar la circulación en personas que trabajan sentadas, se recomienda:
- Levantarse y caminar cada 1–2 horas
- Realizar pequeños movimientos con los pies y piernas
- Evitar cruzar las piernas durante largos periodos
- Mantener una postura adecuada
Incorporar estos hábitos en la rutina diaria puede ayudar a prevenir molestias y mejorar el bienestar.
Cuando los síntomas son persistentes, es importante realizar una evaluación médica para descartar alteraciones en la circulación venosa. Un diagnóstico temprano permite aplicar medidas preventivas o tratamientos adecuados según cada caso.
En Paraná y Crespo, la consulta con una especialista en clínica médica y flebología permite abordar estos problemas desde una mirada integral, adaptada al estilo de vida de cada paciente.
